Siempre que una vuelve a casa se reencuentra con aquellos amigos que la acompañaban todos los días, o todos los veranos, en el pueblo y se da cuenta de que no se acuerda de ellos lo que debería.
Aunque una esté en su mundo de estudios, foro de debate de cantante preferido, organización de viajes varios y demás, se piensa que aquellos amigos están todavía por las calles del pueblo con la bicicleta, en pantalones cortos y comiendo pipas.
Está la que siempre se quiso ver superior a los demás y la corroían por dentro las apariencias, aún siendo una niña. Lo mejor de todo es que al final consiguió su objetivo y proximamente se casará con un dueño/jefazo de importante empresa, lo que aún no se sabe es si la boda es por amor.
Está la que quiso ser igual de divina que la anterior, pero que su posición social no se lo permitio, con lo cual empezó a estudiar una carrera pensando que al tener un título, ambas iban a ser igual en la vida. Y se dio cuenta de que aún teniendo un título esa igualdad aún no existiría. Y dejó la carrera y ahora trabaja en comercio como chica sexy.
Está aquel por el que suspiraba de pequeña (y no tan pequeña), que sigue más o menos con su vida por instantes. Y ella se pregunta sino sentirá que esa vida es aburrida y monótona, ella que lo creía una soñador y un ambicioso de sueños.
Está el otro que venía los meses de verano y aún siendo de la gran ciudad no se sentía superior a los demás. Aquel con aire de vago y soñador, que hoy en día, sin embargo, trabaja en un sitio que le gusta y le hace ascender, cumple sus sueños y cuando vuelve al pueblo te llama.
Está otro...otro al que ella en estos momentos no sabe de qué calificar.
Está aquel otro que a ella siempre le dio mala espina, y sin embargo se sorprende cuando se entera por otras personas de que habla bien de ella sin que ella se entere.
Está aquella que nunca se apegó demasiado al grupo y sin embargo corría a refugiarse a él cuando las cosas no iban bien. Aquella que montó su vida en una nube y tras muchos años se dio cuenta de que no quería vivir en un cuento, sino que prefería la realidad...
Está la que venía de cuando en cuando, y ella admiraba, y siempre se extrañaba de que unas cosas hubiesen cambiado tanto y, sin embargo, otras tan poco.
Son todos los que están, pero no están todos los que son. Aunque no se lleve unos amigos para toda la vida, tiene muy claro que crecio para y con ellos, y que en parte gracias a ellos piensa y siente como es ahora.
lunes, 16 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario